Archivo de la categoría 'Mishaps'
Milagro en una exhibición acrobática
El pasado día 29 de noviembre, la piloto Christine d’Arbel sufría este aparatoso accidente mientras ejecutaba su rutina acrobática en el Ouatom Air Show, celebrado en La Foa Airfield, en Nueva Caledonia, ante la atónita mirada de más de 2.000 personas.
Aunque sólo podemos especular acerca del motivo, sí podemos ver en el vídeo cómo su avión entra en barrena a baja altura, y aunque por un momento la piloto consigue detener el giro, parece que intenta recuperar la línea de vuelo sin tener la suficiente energía para ello y entra de nuevo en barrena tras una perdida secundaria.
En una barrena bien desarrollada como ésta, el avión se encuentra en situación de pérdida aerodinámica (con un ángulo de ataque muy superior a su valor crítico), y asimétrica (más profunda en un plano que en el otro).
La diferencia en la cantidad de sustentación creada por cada ala genera un movimiento de auto rotación alrededor del eje de guiñada, con una elevada tasa de descenso y baja velocidad del aire. Aunque el avión esté en una actitud de picado pronunciado, el flujo del aire está completamente separado de las alas y las superficies de control, lo que limita su efectividad y por consiguiente la capacidad de mando del piloto sobre el avión.
La realidad es que, a sólo unos pocos cientos de pies de altura sobre el terreno, es muy difícil recuperarse de una situación como ésta y tras apenas 3 giros, la Cap 20 matrícula F-AZTD pilotada por Christine se estrella contra el suelo con una violencia brutal, sin ningún elemento que amortigüe el golpe.
Pese que las probabilidades de sobrevivir a esta clase de accidente son prácticamente nulas, la piloto fue rescatada consciente y evacuada a un hospital donde se recupera de las fracturas sufridas.
Y ahora, ¿quién dice que los milagros no existen?
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A bordo del Cactus 1549
Todos nos acordamos del milagroso aterrizaje en el rio Hudson protagonizado por el vuelo 1549 de US Airways y pilotado por el Capt. Sullenberger y el primer oficial Skiles.
Gracias a la intuición, la pericia y los años de entrenamiento de la tripulación, el resultado del evento no pasó de un gran susto en la portada de todos los periódicos y televisiones del planeta, cuando podría muy bien haber acabado una gran tragedia en el centro de Manhattan.
Gracias a los datos recogidos y publicados por el organismo encargado de la investigación, el NTSB, podemos tener una reconstrucción muy exacta de lo que sucedió en los apenas 7 minutos que duró el vuelo. Sin embargo, ha sido una empresa especializada en animación 3D y reconstrucción de accidentes, la que ha cogido todos esos datos y ha recreado el vuelo en una animación 3D totalmente fotorealista.
Por que una cosa es analizar los datos de la caja negra (el FDR, Flight Data Recorder), así como las cintas del ATC y las transcripciones de las grabaciones en cabina del del CVR (Cockpit Voice Recorder)… y otra muy distinta, es poder ir en la cabina con Sully y su copiloto y ver en tiempo real exactamente lo que ellos estaban viendo, haciendo y diciendo durante toda la maniobra…
Se me ponen los pelos de punta sólo con imaginarme a Sully diciéndole a su copiloto: My aircraft…
[Abrir video HD en ventana completa]
Vía: AvWeb
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CFIT, o cómo morir en el intento…
Los accidentes causados por CFIT (Controlled Flight into Terrain), o sea, vuelo controlado contra el terreno, son una de las plagas que azotan el mundo de la aviación general, normalmente como consecuencia de una entrada previa en condiciones IMC (instrumentales) de un vuelo visual (VFR).
Según las estadísticas, en un 80% de todos los accidentes causados por CFIT se ven involucrados aviones de aviación general, con un resultado fatal en el 75% de los casos.
Generalmente se pueden distinguir dos grandes perfiles de accidentes tras la entrada inadvertida en IMC de un vuelo VFR, mostrando siempre unos trazos recurrentes:
- Pérdida de control: la pérdida de la orientación espacial por parte del piloto tras entrar de forma inadvertida dentro de nubes. Desorientado, sin referencias visuales y sin entrenamiento en el vuelo por instrumentos, acaba perdiendo el control de la linea de vuelo y desembocando en una barrena hasta el suelo, o incluso en la pérdida de integridad estructural de la aeronave al maniobrar por encima de Vne.
- Final súbito: el piloto se adentra inadvertidamente dentro de nubes sin seguir un plan de vuelo instrumental, normalmente tras intentar mantenerse en visual por debajo del techo de nubes hasta que el terreno creciente no le deja margen para mantenerse por debajo de la capa de nubes. El piloto intenta alcanzar una zona con techos más altos sin tener en cuenta el terreno que tiene por delante y acaba colisionando contra la montaña en una actitud de vuelo nivelado y a alta velocidad.
Es curioso que, pese a la brutal tasa de mortalidad que tienen este tipo de accidentes, algunos pilotos continúen jugando a esa lotería que significa meterse en condiciones IMC, cerca del suelo y sin seguir un plan de vuelo IFR, en el intento de sortear el mal tiempo y alcanzar su destino por la vía rápida.
Y es que por mucho que nos empeñemos, los aviones no tienen nada que hacer frente a las montañas, por lo que fiarnos de nuestra intuición (o incluso de un GPS con Terrain Map) para detectar los posibles obstáculos representa un riesgo demasiado grande para la salud.
Y si no, que se lo pregunten a los chicos del video que os traigo hoy, que han tenido la suerte de poder contar (y grabar en video) un ejemplo clásico de lo que os estamos explicando.
Todo se inicia cuando unos amigos se reúnen en un Beechcraft Bonanza para acompañar a uno de ellos que vuela en un Aero Vodochody L-39 Albatross. Ambos aviones vuelan en formación hacia una zona desértica, presumiblemente para hacer un “reportaje” de la excursión.
Para mantenerse en VFR, ambos aviones se meten en un valle y empiezan a recorrerlo justo por debajo del techo de nubes, en busca de un pasillo o “agujero” que les permita salir a una zona con mejor visibilidad.
Lo siguiente que ocurre es lo que dicen los libros: entrada inadvertida en IMC con la consiguiente pérdida de contacto visual con el otro avión y con el terreno.
En este caso, probablemente el piloto confió en su conocimiento del terreno (posiblemente hubiera volado repetidamente por la zona) y en un GPS de mano para continuar el vuelo dentro de IMC hasta el desierto, en el que esperaría encontrar mejores condiciones de techo y visibilidad.
Confiado, y creyendo saber dónde se encuentra, nuestro piloto sigue volando tranquilamente en esas condiciones hasta que aparecen de la nada unos arbustos en el parabrisas, a escasos metros a la derecha del avión, lo justo para arrancar la luz de navegación situada en la punta del plano y dejar algunas melladuras en el borde de ataque de ese lado.
Como veis, todos los ingredientes para acabar formando parte de las estadísticas están ahí, sólo que esta vez, y gracias a una suerte inmensa, el resultado fue de sólo un gran susto y unos pequeños rasguños, en contra de lo que hubiera resultado lógico.
Esto si que es estar vivo por centímetros…
Vía: AvWeb
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