May
19
Sobrevolar el techo de nubes a escasos pies, resbalando suavemente por encima de una compacta capa de nubes blancas a casi 800 km/h, y con el sol poniente iluminando toda la escena con unos increibles rayos dorados, es algo que muchos de nosotros no podemos disfrutar cada día.
Por eso, y por que sé que a muchos de vosotros os gustarán tanto como a mí, aquí teneis estas imágenes de un 747-400 en algún momento de una aproximación al Aeropuerto de Schiphol, en Amsterdam.


Últimos comentarios